El mundo empieza a tomar forma: tejidos, colores, referencias, objetos, imágenes, todo discutiendo entre sí hasta llegar a un acuerdo. No existe un único moodboard para una única colección, porque el moodboard en realidad nunca se detiene. Las ideas se van archivando constantemente. Formas de bolsillo por aquí, combinaciones de color por allá, y un cajón de muestras que rebosa. Algunas referencias esperan años su momento. Y suele merecer la pena.